Pasamos de un backbone de 40G a enlaces de 100G en dos sedes de CABA. Lo que más nos sirvió fue el relevamiento previo de la planta externa: nos ahorró comprar transceptores que no íbamos a poder aprovechar por la fibra oscura contratada.
Laura Aguilar Castro
Jefa de infraestructura, distribuidora mayorista
Teníamos un cluster de Big Data con ingesta continua y el cuello de botella estaba en la capa de archivo frío, no en los NVMe. Reordenamos el almacenamiento en capas y bajó el consumo por rack sin tocar la latencia de consulta.
Ricardo Ramirez Jimenez
Arquitecto de datos, empresa de logística
Renovamos doce servidores en rack de generación anterior cuando el costo energético ya superaba la amortización. La matriz de decisión que nos pasaron fue concreta: tasa de reemplazo de discos, repuestos disponibles y compatibilidad con el hipervisor actual.
Ana Torres Silva
Coordinadora de operaciones TI, estudio contable
El data center privado necesitaba separar la red de gestión de la de producción. Nos ayudó a documentar la topología spine-leaf y a dejar por escrito qué métricas medir antes de firmar cualquier upgrade de puertos.
Adrian Herrera Gonzalez
Responsable de redes, industria metalúrgica
Lo que valoro es que no prometieron cifras de rendimiento que no se pudieran verificar. Nos entregaron un plan por etapas, con criterios de aceptación medibles y una revisión a los noventa días.
Patricia Rodriguez Lopez
Gerenta de sistemas, operador logístico