En la página de proyectos publicamos instalaciones reales, pero antes de llegar a ese punto hay un recorrido que casi nunca se muestra. Estos son los cinco tramos que seguimos cuando una empresa argentina nos pide revisar su backbone, ampliar un data center privado o migrar un cluster de Big Data. No es un método rígido: cambia según el tamaño del parque de servidores y la planta externa disponible.
Primero recibimos el inventario actual: modelos de switch, longitud de fibra oscura contratada, consumo por rack y ventanas de mantenimiento. Sin ese relevamiento, cualquier propuesta de upgrade queda en el aire.
Relevamiento del parque instalado
Con los datos en mano, medimos latencia interna, IOPS sostenidas y cuellos de botella en la capa de agregación. Ahí suelen aparecer los problemas reales, que no siempre coinciden con lo que el cliente imaginaba.
Diagnóstico técnico y métricas
Definimos topología spine-leaf, capas de almacenamiento y refrigeración por pasillo. Cada decisión queda atada a un escenario de crecimiento concreto, no a una proyección genérica.
Diseño de arquitectura
La instalación se hace por etapas, con cortes programados y pruebas de carga antes de mover tráfico productivo. Si algo falla, se revierte sin afectar los servicios que ya estaban corriendo.
Despliegue por etapas
Entregamos documentación de la topología, planilla de consumo y un informe con las métricas post-migración. Ese material es el que después alimenta los casos que publicamos en proyectos.
Validación y traspaso
Si querés ver cómo aplicamos este recorrido en instalaciones concretas, podés revisar los proyectos publicados o conocer mejor nuestro enfoque de trabajo antes de escribirnos.